Sin expliación alguna
el destino se acordó de mi.
Dejando congelado en mi memoria
aquel eterno segundo
de confusión pasajera.
Pinceladas de viento
se acarician a nuestro paso
como un treinta y uno en víspera
del día primero.
La sorpresa me invade
al mismo tiempo la duda,
solo la mirada comprende
como un añejo DICIEMBRE anhela
algún ENERO.
14 may 2009
Interprete
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De repente me quede sin ti.
Regalándole las estrellas al olvido,
rompiendo aquello que sostenía
mis ilusiones.
Inundando la nada con pensamientos
líquidos que viajan por mi rostro.
Admirando palabras absorbentes de cariño
desconfiando del momento.
Dejando abierta la posibilidad
al tiempo.
Hasta que la esperanza
en su renacer
borre la sombra que me cubre por completo.
Foto: Ramón Peña
Autobiografia
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